
Las lamas no son un detalle menor: determinan cómo entra la luz, cómo se percibe el espacio y cómo se comporta la veneciana en el uso diario. El ancho de la lama, el tipo de madera y su acabado condicionan tanto la estética como la funcionalidad del conjunto.
Tipos de lamas más habituales
En el mercado existen principalmente dos sistemas de lama, cada uno con su propio cabezal y mecanismo:
- Sistema de 25 mm: lama estrecha con cabezal de 31 mm. Discreta, ligera y funcional.
- Sistema de 50 mm: lama de mayor formato (existen variantes de hasta 70 mm) con cabezal de 67 mm y escalerilla de cordoncillo. Mayor presencia visual y control de luz más preciso.

Qué cambia realmente entre tamaños
No es solo una cuestión estética. Las lamas más anchas permiten un control más preciso de la luz y generan un efecto visual más limpio, mientras que las lamas estrechas resultan más discretas en ventanas pequeñas.
Materiales y certificación
No todas las lamas de madera son iguales. Más allá del ancho, la calidad de la materia prima marca la diferencia en durabilidad y acabado. En nuestro caso, trabajamos con madera certificada FSC, garantía de que procede de explotaciones forestales gestionadas de forma sostenible, y con procesos de fabricación bajo normas ISO 9001 (calidad) e ISO 14001 (gestión ambiental). Además, cada lama se acaba de forma manual, por lo que no hay dos venecianas exactamente iguales.
Cómo elegir correctamente
- Ventanas pequeñas → 25 mm
- Espacios amplios → 50 mm
- Estética moderna y con más protagonismo → lamas anchas
Puedes ver todas las opciones de persianas con lamas de madera o integrarlas en venecianas a medida.